miércoles, 3 de julio de 2013

Capitulo.1

Oriana estaba en un lado del patio viendo solitariamente, como todos se despedían y algunos lloraban. Había acabado el curso, Oriana no lloraba aunque se iba del instituto, solo tenía dos amigos, Louis y Mark. Sumida en sus pensamientos, no se dio cuenta de que Louis se había sentado a su lado. Cuando lo miro, noto tristeza en sus ojos. Él sabía que Oriana se iba del instituto, pero no sabía a dónde. Louis la abrazo, a Oriana le pillo por sorpresa (aunque eran muy amigos nunca se habían abrazado). En ese momento a Oriana le invadió la tristeza y sin poder evitarlo empezó a llorar. Louis al darse cuenta le dijo:
- Ori, no llores. No es un hasta siempre, nos volveremos a ver ¿no?
Oriana se quedo pensativa, por un lado, pensaba en que echaría de menos que le llamaran Ori, y por otro lado, no sabía si tenía que decirle a donde iba, no sabía si tenía que decirle que iba a ser internada. Aun le entraron más ganas de llorar, pero no lloro, era una chica fuerte, no podía llorar.
- Ori ¿qué pasa?-dijo Louis preocupado por su amiga
- Hacharé de menos que me llamen Ori, -Ella miro a su amigo con una media sonrisa, entonces volvió a bajar la cabeza- y también… no, nos volveremos a ver, o al menos en unos años.
Louis puso una cara rara, y Oriana le aclaró la mente
- Voy a ser internada
Los ojos de Louis se oscurecieron al segundo, y pasaron de grises a negros. Oriana no estaba segura de si estaba enfado o triste o quizás las dos cosas juntas.
Pero no tuvo tiempo a preguntar, un flash la dejo ciega durante unos segundos. Subió la mirada, y ahí estaban las tres Mis.perfección. Jenny, Allie y Chaston. Eran el típico trío de tías malas, pero envidiables que hay en cada clase.
-Una foto de los tortolitos raritos- dijo Jenny con una sonrisa brillante- Ori he oído que te ves del insti, te voy a echar de menos- aun estaba con su sonrisa radiante.
Ori se la quedo mirando incrédula pero no tuvo que responder a ese comentario, ya respondió Mark, que estaba detrás de Chaston.
- Jenny tu nunca vas a echar de menos a nadie excepto a ti misma, igual que nadie te echará de menos a ti, y para de sonreír, que al final vas a tener agujetas en la cara.
Oriana sonrió, y las Mis.perfectas se fueron. Mark miro a Ori.
-¿Te vas? Y no me dices nada- Mark hablaba en tono irónico, y con una media sonrisa- ¡¿no le dices nada a tu mejor amigo?!-Oriana iba a responder pero él le interrumpió-¡shh! Ya lo sé, te vas a un internado y no querías que me preocupara, pero igualmente, no tiene perdón lo que has hecho- como un niño pequeño, cruzo los brazos y se puso de espaldas a Ori y Louis, pero giro la cabeza y puso cara de cachorrito- bueno, quizás sí que tenga perdón- y rápidamente abrazó a Oriana.
Entoces tocó el timbre que marcaba el fin de ese curso. Oriana, igual que sus amigos, cogió sus cosas y se dirigió a la puerta de entrada. Una vez fuera, se dieron un abrazo colectivo, se hicieron unas cuantas fotos, que Louis prometió subir en facebook  y sin más se fueron a su casa, cada uno hacia una dirección.
Cuando Oriana llegó a casa, no había nadie en su interior. Se fue a su habitación y se miro en el espejo de su escritorio. La raya de ojos se le había corrido, y su pelo teñido, volvía a tener su color habitual marrón claro, entonces se dio cuenta de algo, el color de sus ojos había cambiado, antes eran marrones y ahora eran de un color miel, que cualquiera, a simple vista, hubiera apostado a que eran amarillos.
Pensando en que solo había sido una efecto óptico causada por la luz, Ori se hecho en su cama a escuchar música, pero se quedo dormida, estaba agotada de tanto llorar.

Cuando despertó era de noche, miro el reloj, eran las 3:25. Tenía hambre, mucha hambre. Entonces se acordó de que no había cenado. Un ruido la aparto de sus pensamientos. Venía de la cocina. Bajo por las escaleras lentamente con miedo de que el ruido hubiera sido provocado por un intruso. Cuando vio un pequeño resplandor, como una luciérnaga pero más grande. Esa lucecilla, pareció ver a Ori, porque rápidamente salió volando por la ventana. Oriana  se quedo paralizada, ahí plantada en la puerta, sin moverse. Entonces se acordó del hambre que tenia y se dirigió a la nevera y cogió una manzana, cuando le dio un mordisco, sintió que su sabor era asqueroso, y le extrañó porque normalmente la manzana le encanta. La tiró a la basura pensando que estaba mala y cogió otra, está aun le supo peor y también la tiró a la basura. Oriana estaba preocupada ¿qué les pasaba a las manzanas o que le pasaba a ella? Se fue a la cama, se le había pasado el hambre, todo eso era muy raro. Una vez en la cama, cerró los ojos e intentó pensar en otra cosa. Al momento estaba dormida.

resumen

Oriana Cros es una adolescente de 14 años,
 con problemas normales de adolescentes, 
bueno hasta que entra en Lewton, 
una academia para chicos y chicas como ella. 
Allí descubre algo que al principio considera un problema,
algo que su familia le ha ocultado durante toda su vida,
algo que corre por su sangre, 
algo que le hace ser una licantropa.